• Verónica Ibarra

Una experiencia relevante

Para nadie es un secreto, que la mentalidad de los consumidores ha sido alterada para siempre y no volverán los hábitos de compra que precedían la revolución digital. Por mucho tiempo, el comprador tenía información reducida sobre los productos que quería, y el monopolio de la información era del vendedor, quien con más conocimiento y buena actitud lograba la venta.

La línea del tiempo en el proceso de compra ha evolucionado de tal manera, que cuando un cliente llega a una tienda, tiene acceso a la información a golpe de un click, y seguramente ya investigó en su móvil el producto que buscaba, comparó características y precios on-line, posiblemente visitó la web de la marca y fue guiado al local más cercano a través de “Waze” o “Google-maps”. De manera que al llegar al local, la labor del vendedor amerita una verdadera transformación, el speech va enfocado a las relaciones humanas, ya no es de venta sino de “social selling”, un tema que desarrollaremos en otro artículo.

Es por ello, que hay que escuchar al usuario y saber qué quiere ver el en ese pequeño dispositivo en sus manos, para darle la mejor experiencia posible durante esa línea temporal en su móvil.


Para saber que quiere un usuario hay que escucharlo, no imaginarlo.

¿Cómo conducirlos por una mejor experiencia?

En la última década hemos escuchado hablar del “marketing digital” y para muchos solo se trata de todo lo que vemos de una marca o producto en internet, a través de todas las herramientas de comercialización que nos ofrecen redes sociales, banners ads, buscadores, asociada siempre a la publicidad en digital.

Pero esto no es lo que nuestros usuarios o compradores realmente buscan o les interesa. La realidad es que los usuarios navegan durante 5 horas diarias, para compartir en redes sociales, saber de recetas de cocina, usar una herramienta o aplicar un producto, planificar un viaje o incluso aprender un instrumento o deporte, pero no están pendientes de la publicidad que les aparece “mágicamente”, y que se detienen a ver cuando es realmente relevante para ellos, he aquí la palabra clave: relevante.

Aquí es donde entra en juego el “marketing de contenidos”, cuyo propósito es atraer y retener con contenido valioso, a esos usuarios que podrían convertirse en nuestros clientes. Así como al entrar físicamente a una tienda u oficina, apreciamos un confortable lobby con una amable recepcionista, seguida por un eficaz asesor que nos lleva a recorrer el lugar con una conversación nutritiva, es esencial para las empresas que su sede principal en web, sea igual o mejor que la sede física, para cualquier visitante.


Nuestra casa es nuestro website y debe ser “Relevante”

Eventualmente, podemos tener perfiles en muchas redes sociales y generar miles de seguidores, pero a fin de cuentas no es nuestra sede, las redes y demás canales son la autopista para que logren llegar a nuestro lugar y poder convertir en clientes a esos visitantes, seduciéndoles con material relevante.

En este viaje por una mejor experiencia, clientes potenciales se topan con infinidad de blogs y posteos con contenido educativo y soluciones específicas no promocionales, acerca de algún tema que está sutilmente relacionado con productos o servicios, esto no es casualidad, su presencia se debe al desarrollo de contenidos y las estrategias de especialistas en "Inbound Marketing", en el uso de keywords específicas y la segmentación de la audiencia, para llegar a un usuario potencial con el objetivo de influir y atraer a posibles compradores.

Una buena experiencia en el sitio web, un blog con contenidos útiles y relevantes hará que un primer contacto tenga mayores probabilidades de convertirse en un usuario fidelizado de su marca.

Se trata de educar y entretener a un usuario y no solo divulgar y hablar sobre un producto, generar valor para las personas creando una percepción positiva de la marca y de ese modo hacer que ese usuario que navegó por las diferentes plataformas durante esa nueva línea de tiempo, llegue finalmente a la tienda y el vendedor de carne y hueso entregue el producto.

Mientras más conocemos la marca, más confiamos en el producto.